Salud visual en niños

Actualizado: abr 24


Los niños que tienen problemas de visión no diagnosticados pueden experimentar baja autoestima. Pueden sentirse frustrados con más facilidad, tener dificultad para concentrarse en la lectura, experimentar dolores de cabeza frecuentes o frotarse los ojos hasta sentir ardor. Una vez que se corrige su visión, los niños con anteojos andan con la cabeza erguida y proyectan confianza, siempre que sus padres muestren una actitud positiva y les brinden apoyo.


Actualmente existe una gran inquietud de los padres de familia acerca de cómo detectar problemas visuales y cuál es la forma de atenderlos.


Aquí les presentamos fragmentos de una entrevista muy interesante realizada a uno de los optometristas más destacados de Europa.

Francisco Daza es Optometrista, especialista en Contactología y, en la actualidad, director del Instituto Varilux.

Prevenir y tratar los problemas derivados de la salud visual de los niños es su principal preocupación. Por este motivo, insiste en que las personas que estamos habitualmente con ellos debemos estar muy atentos a su comportamiento para detectar de forma precoz los problemas visuales en la infancia. Su corrección temprana evitará problemas en la escuela relacionados con el aprendizaje, la atención y la concentración.


  • ¿Cómo pueden detectar los padres un problema de visión en su hijo?

Es muy importante que los padres puedan detectar de manera precoz un problema de visión en la edad escolar. A partir de los 4 o 5 años, el ojo todavía no está maduro y, a partir de entonces y hasta los doce, el ojo alcanza su plena madurez. Podemos detectar un problema observando al niño, si se pega mucho al texto, si adopta posiciones extrañas con la cabeza de forma mantenida, si no tiene una buena elección de los colores al pintar una casita o un paisaje, la falta de atención, pegarse mucho a la pantalla de la computadora o adquirir posturas viciadas a la hora de escribir. Todo esto, tanto para los padres como para los educadores, es fundamental. De hecho, hemos trabajado con distintas instituciones para dar estas nociones, que en la fase de aprendizaje y muy especialmente en la lectura y en la escritura, pueden verse muy penalizadas por problemas de visión.


  • ¿Desde qué edad y cada cuánto tiempo se debe llevar al niño al optometrista?

Entre los 3 y los 5 años, el ojo está todavía en proceso de maduración. Antes de esta edad no es fácil, a pesar de que existen test, medir la agudeza visual. Pero, a partir de los 5 o 6 años, el ojo ya ha adquirido su madurez y el niño puede llegar a identificar movimientos, leer y facilitar la interpretación de ciertos objetos proyectados. Esta sería la edad ideal para llevar al niño al oftalmólogo, pues coincide el inicio de la escolarización con una mayor exigencia. A partir de aquí, cada año, es aconsejable que un especialista realice una valoración de la visión.


  • ¿Cuáles son principales problemas de visión en los niños?

Pueden ser refractivos o de graduación, entre los que se incluyen la hipermetropía, el astigmatismo y la miopía, y que representan el 20 por ciento en la edad escolar. Cuando estos defectos visuales no están bien corregidos, derivan en otros problemas como el ojo vago o la ambliopía y el estrabismo. Concretamente, éste último representa el 12-15 por ciento de los casos en los años de la escolarización. La buena corrección del estrabismo mediante cirugía nos va a permitir tener un ojo completamente funcional, no sólo corregido estéticamente, sino también a nivel visual. El riesgo del estrabismo sucede cuando uno de los ojos se desvía y pierde estímulo. Entonces, se convierte en un ojo vago. En otros casos, el ojo vago se produce cuando existe una gran diferencia de graduación entre los dos ojos, es decir, uno está bien y el otro es muy miope. Esto se soluciona con sistemas ópticos y entrenamiento visual.


  • ¿Aumentan las dioptrías en los niños que no son tratados a tiempo?

Hay un fenómeno, que es el de la miopía escolar por adaptación al medio. Cuando hacemos trabajos prolongados en visión próxima, tenemos un efecto reflejo que es el de la acomodación para poder enfocar los objetos a esta distancia corta. Si esta tarea se desarrolla de una forma prolongada podemos ver cómo la evolución de la miopía es patente y, muy especialmente, después de la escolarización primaria, en la educación universitaria.


  • ¿Es recomendable el uso de gafas desde que se detecta el problema visual en los niños?

Sí, llevar la visión corregida mediante gafas es lo más conveniente desde el principio. Hay muchos niños hipermétropes, que gracias a haber llevado las gafas de pequeños, ya no las necesitan de adultos. Las gafas son el método más sencillo para atajar el problema.


  • ¿Es recomendable la cirugía refractiva para corregir los problemas de visión en los niños?

La cirugía refractiva no es recomendable para los niños porque a una edad temprana el ojo no ha alcanzado su maduración. Sólo está indicada en los estrabismos. La cirugía que sirve para quitar dioptrías depende de la fisiología del ojo y del espesor corneal. A los 18 o 20 años podríamos valorar la conveniencia de una cirugía refractiva en casos especiales. Sólo, a partir de la mayoría de edad, tenemos un ojo desarrollado funcionalmente y maduro, no antes.


  • ¿Cómo podemos prevenir los problemas visuales en los niños?

Más allá de las dietas y de una vida sana, la mejor prevención es la información. Las personas que están continuamente con ellos deben observar los signos. Si a un niño le duele la cabeza de forma frecuente y reconoce el dolor entre los ojos, en las sienes o en la nuca, o guiña los ojos o, después de estar jugando a un juego común con otros niños, pierde la atención o el interés pronto estamos ante un problema visual. Existe una relación directa entre ciertas áreas del aprendizaje que se pueden ver afectadas por problemas visuales y los malos resultados académicos en el aula. El ser humano recibe el 90 por ciento de la información del entorno a través del sistema visual. En las primeras fases de la escolarización, tenemos que aprender muchas cosas y la exigencia del sistema visual es muy alta. Cualquier alteración debe ser fácilmente identificable. Entre el 15 y el 20 por ciento de las bajas en el rendimiento académico se debe a problemas de visión.


  • ¿Las nuevas tecnologías afectan también a la salud visual de los niños?

Las nuevas tecnologías pueden ser unos perfectos aliados de la visión. De hecho, estudios recientes avalan su función terapéutica cuando tenemos algún problema de fijación, de seguimiento o de agudeza visual. El problema reside en el tiempo, que puede dar lugar a problemas de cansancio visual o fatiga, que se manifiestan con picor o sequedad ocular. Cada 2 o 3 horas de trabajo en pantalla deberíamos tener unos 10 minutos de descanso y esto no se cumple en absoluto, es decir, con más de 2 o 3 otras de trabajo en pantalla ya estaríamos produciendo cansancio visual.

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